Conviene pedir una cita con el ortodoncista si nota apiñamiento, espacios grandes, una mordida incómoda o cada vez más dificultad para mantener una buena higiene. Cuanto antes se valore la situación, más fácil será elegir un plan de tratamiento claro y conservador.
Qué conviene observar
- los dientes están torcidos o empiezan a moverse;
- hay espacios visibles o apiñamiento;
- los dientes superiores e inferiores no encajan con comodidad;
- un niño respira por la boca o mantiene hábitos perjudiciales durante demasiado tiempo.
Por qué es importante acudir pronto
Un diagnóstico temprano ayuda a detectar alteraciones de la mordida, planificar mejor el tratamiento y evitar procedimientos más complejos en el futuro. En adultos, la consulta también permite entender si los alineadores, los brackets o una solución combinada son la mejor opción.
Qué ocurre en la primera visita
Normalmente el especialista realiza una exploración, toma fotografías y, si hace falta, solicita radiografías o un escaneo. Después el paciente recibe una explicación clara de los siguientes pasos, de las opciones de tratamiento y del plazo aproximado.